viernes 3 de julio de 2009

I've been a martyr for love.

Ya no sé lo que eres, desde cuándo, cómo o dónde estamos parados.

Sólo sé que me hace muy feliz que seas, que estés.


miércoles 1 de julio de 2009

Bizarro.


sábado 27 de junio de 2009

Broken promises for broken hearts.

Mientras fumábamos y husmeábamos en el trabajo del programador curiosito, el junkie presente me preguntó por mi inexistente pasado punk, cuando negué todas las acusaciones, se limitó a agregar que si no era eso, probablemente había tenido una densa temporada emocional hace dos años.

Cuando dijo eso, me sentí un poco desnuda y sólo pude afirmar, sin siquiera poder reaccionar para preguntar como dedujo eso.

Mi querido arcángel dice que la locura se me nota, yo pensé por un momento que quizá él había dicho algo, pero jura que es una tumba.

Hace dos años todo era caos... tiendo a considerar mi vida antes y después de todo eso, casi inconscientemente, ja.

Quizá la pregunta y las implicaciones que tuvo para mí fue pura casualidad, pero fue tremendamente extraño.

Es gracioso como sin querer alguien te toca una fibra tan sensible.

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Nota:

Intenté resumir todo lo que pasó hace dos años, pero terminé editando la entrada, porque estoy muy feliz y no quiero pensar más en eso, ja.

jueves 25 de junio de 2009

Au Rêve.

Me gusta cuando lo que digo lo impresiona tanto que tartamudea y se traba intentando preguntarme cosas para que ahonde en el asunto.

Aunque la verdad es que hace exactamente lo mismo cuando lo despierto muy temprano, a veces hasta pierde su pose de caballero encantador y suelta alguna palabrota, ja.

Reflexiones después de su reacción al contarle que soñé con el novio de su amiga.

Ya tiene un buen rato, pero apenas hasta ayer la conversación desemboco en eso.

Soñé que le leía el Horla en voz alta, como le leo a mi querido arcángel ciencia ficción hasta que me duele la garganta y ya no entiendo lo que leo.

Lo único que puedo decir a mi favor es que son bonitos, como dos piezas de un rompecabezas que embonan perfectamente y me gusta verlos, pero solo soñé con él.

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miércoles 24 de junio de 2009

Inside your heart it is black and it is hollow and it is cold...

Si hay algo más importante que la fidelidad, es la honestidad, al menos para mí es más sencillo lidiar con un cínico desagradable que con un mentiroso.

El siempre presumió ser cínico, con el tiempo me di cuenta de la realidad, negaba sus deslices con tal vehemencia que incluso llegó a jurarme que la ex amante por la que estuvimos separados un año entero estaba muerta.

Estuvimos bien un par de meses, luego comenzó a dejar de verme, de hablar conmigo, las invitaciones a cualquier lugar, sobre todo uno con féminas me fueron retiradas.

Cuando me queje amargamente de que toda la semana salía y comía con una de sus exes, que literalmente lo estaba manteniendo, se limitó a decir que era amiga de sus amigos como me lo impedía a mí mi humor rabioso y me amenazó con hacer que me arrepintiera si continuaba.

Montones de veces lloriqueé y le dije que yo sólo quería estar con él, que no entendía porque si nos queríamos y todas esas idioteces, no podíamos vernos o hablar como antes, el sacó la típica respuesta de que no estaba listo para tanto compromiso, jaja.

Cuando me resigné franciscanamente, comencé a ponerle menos atención y a hacer otras cosas e incluso hice las pases con un par de non gratos, su primera reacción fue nuevamente acostarse con otra, informándome que la intención exclusivamente era desquitarse de mi actitud, justificándose con que ni siquiera pudo tener una buena erección y disfrutarlo, la verdad es que nunca entendí su punto del todo, le pasaba exactamente lo mismo conmigo.

Cuando intente hablar las cosas, sólo se dedicó a descolgar el teléfono para que escuchara lo que hacía hasta que me hartara, a apagarlo, a ignorarme y un par de veces simple y llanamente me grito que estaba loca y todo era mi culpa.

Eso fue el detonante para que tomara la navaja y me castigara a la vieja usanza de cualquier adicto, volviendo a los viejos vicios auto destructivos.

El siempre regresaba a buscarme, siempre intoxicado, siempre por las madrugadas, jurando que estaba bien, cuando notaba que alguien más se me acercaba.

Después de la tercer crisis, tuve que pedirle a alguien que vendara, tener herida sobre herida hacia que se abrieran solas y ya no encontraba una buena explicación para ellas. El termino pidiendole que me dejará respirar, diciéndole una mentira, que habían tenido que lavarme el estómago después de esa última crisis.

El sólo me escribió para decirme que yo necesitaba ayuda, que podía volarme la cabeza, pero él no quería verse involucrado, así que no hablaríamos más.

Cuando deje de querer aclarar las cosas, volvió a buscarme, me amenazaba diciéndome que necesitaba sexo y si no lo obtenía de mi, se acostaría con otra, asumiendo que me importaba.

Me dedique a ignorarlo desde ese momento de la misma forma que él hacia conmigo.

Alguna madrugada pareció querer hablar conmigo como si fuéramos personas, aún así decidí esperar por su resaca, al siguiente día solo me culpó de todo lo sucedido, de pedir mucho, de no entender que le fue mal con la ex amante y ya no puede querer a alguien más, yo me reí de lo absurdo de la situación, recordando que yo nunca lo busque o le pedí algo desde que se fue con ella, nunca tuve algo que ver con sus ganas de regresar.

Desde entonces, desde que trato de dejar todo atrás, volvieron las invitaciones para salir (incluso con acompañante incluido) para hacer cosas juntos, hasta para las fiestas con amiguitas de por medio, las palabras hostiles cambiaron por besos virtuales, por un montón de frasecitas cursis y buenos deseos hipócritas.

Este fin de semana me envío una foto de el abrazando a una mujer fea con la que se acostaba en nuestros buenos tiempos, asumo que queriendo moverme algo, aunque su versión oficial de los hechos es que solo lo hizo por ser amable.

Me mensajeo toda la madrugada hasta las dos de la tarde del día siguiente, insistiendo en vernos, incluso después de mi aclaración de que estaba con alguien más, que no podíamos ir a beber con el porque no bebemos y mi recordatorio de que prometió no dirigirme la palabra más.

Realmente creo que después de tanto resistirme tendré que cambiar mi número de celular.

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